Relato01

Callejón

En uno de los callejones oscuros del centro de la ciudad, alejados del constante ruido de vehículos y bullicio popular se encontraba un olvidado y abandonado almacén que parecía que alguien lo hubiese usado como un hogar hace mucho tiempo. Ahora los vidrios rotos y sucios que daban hacia el sótano evidenciaban que ya nadie vivía ahí y mas aun el montón de basura electrónica acumulada en aquel sótano daba a entender que en realidad nadie había pasado por ahí desde hacia mucho tiempo y por tanto no había encontrado el tesoro de basura electrónica que ahí se encontraba.

El callejón estaba completamente en silencio, iluminado por la luz de la luna siendo una de las pocas partes del centro de la ciudad en no tener espectaculares de anuncios o clubes nocturnos con un montón de luces LED de colores alumbrando la noche. Callejones como estos eran muy raros de encontrar en la ciudad y mas aun en el centro de esta y muchas personas los evitaban por miedo a la inseguridad, aunque en realidad ni los mismos delincuentes se atrevían a bagar por aquellos lugares.

Dentro del sótano del almacén se encontraban montañas de electrónicos viejos e inservibles. Desde antiguos reproductores de DVDs hasta viejos tostadores para pan. La mayoría cubiertos por una gruesa capa de polvo mientras que otros se encontraban cubiertos con una fina capa blanca de moho por la gran humedad que se acumulaba por las frecuentes lluvias. Inclusive las arañas habían abandonado sus redes que habían tejido por todas las esquinas del sótano.

También había montones de cables viejos y dañados por todas partes y una que otra herramienta de electricidad y de electrónica tiradas por el suelo. Era imposible caminar por aquella habitación sin pisar al menos tres aparatos viejos o un montón de laminas de metal tiradas por todo el suelo.

Todo lucia increíblemente antiguo salvo por una capsula brillante. Parecía el mismo ataúd de cristal de Blanca Nieves solo que este desprendía una luz brillante azul hipnotizarte que no permitía ver el interior de la capsula. Junto a esta se encontraba un pequeño cronometro digital cuya cuenta regresiva estaba en los 20 segundos mientras que el contador de días, horas y minutos ya había llegado a 0.

La capsula parecía increíblemente nueva y no encajaba con el resto de objetos que se encontraban en aquel lugar. Pero parecía que esa capsula llevaba mucho tiempo ahí y sin embargo no mostraba ningún tipo de deterioro ni polvo sobre de ella.

El cronometro avanzaba y pronto sin hacer nada de ruido alcanzo la marca de 0:00. La intensa luz azul de la capsula se apago y esta se abrió liberando el aire comprimido de su interior e inundando brevemente el sótano con una cortina de aire que termino por levantar mucho polvo de aquel lugar.

Ahí se encontraba sobre la mesa de trabajo un hombre joven con una vestimenta poco común. Botas y pantalones negros que estaban cubiertos por montones de cinturones y bandas rodeandole las piernas como si el cinturón no fuera suficiente para mantener los pantalones en su lugar. Y una enorme gabardina negra que ocultaba el pecho del hombre y solo podía lucir una especie de blindaje en todo el tórax de la gabardina.

De pronto el hombre despertó y abrió lentamente los ojos, mirando rápidamente su al rededor sin mover la cabeza con un asombro tal que parecía que fuese la primera vez que podía ver.

Relato01

Callejón En uno de los callejones oscuros del centro de la ciudad, alejados del constante ruido de vehículos y bullicio popular se encontrab...